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domingo, 8 de diciembre de 2013

Cuatro grandes estilismos para spinning


Sandra Bulos
La desconfianza y la perplejidad ante todo lo que me rodeaba me acompañaron los primeros meses en el gimnasio. Sobre todo al ser víctima del horario de mañana y de tener que ver esos escotes indescriptibles en conjuntos que incluían nudos marineros en las partes más insospechadas, de todos los colores, y siempre bien apretaos

Ha pasado mucho tiempo desde entonces. Tanto, que hasta me parece ridícula la sensación que tenía en aquellos comienzos. Porque ahora me siento parte de un grupo de personas que vemos el deporte como un modo de vida, que nos inspiramos en profesores que nos motivan y en compañeros de clase que nos enseñan a superarnos cada día. Uno puede tomarse muy en serio el deporte y, sí, ir al gimnasio. 

Si sigues teniendo prejuicios, quizás hace mucho tiempo que no vas a uno. 

Con éste vamos a arrancar una serie de posts sobre estilismos de fitness con sesiones de fotografía realizadas a nuestra modelo Beatriz Sánchez-Ocaña, que nos va a dar una lección maestra de estilo a través del increíble armario de la dueña y señora de este blog (Miraver Loque).

Beatriz, además de modelo, licenciada en ADE, etc... es una asesora de belleza de Mary Kay.
Si queréis una clase maestra suya, mandad un mail a beasocano@gmail.com

Elegimos tres estilismos para spinning. En éste, Beatriz lleva un top coral muy vivo de Nike y unas mallas 2XU. Ropa técnica que transpira bien, es cómoda, funcional y además es muy favorecedora. Las zapatillas de calas las hemos elegido de Shimano en color blanco. Atentas a los números de estas zapatillas, uno o dos más del habitual. Yo no me las compraría por Internet.

Qué pelazo tiene nuestra Bea...
Ahora vamos a ver una variación de este look. Cambiamos las mallas por un short de Hoko y lo complementamos con unas medias de compresión de la misma marca desde el tobillo hasta la rodilla. Recomiendo Hoko a que quienes busquen una mejor circulación en las piernas.

¿Veis la malla de compresión?


Beatriz tiene un tono de piel bastante oscuro y le favorecen los tonos flúor. Vamos a plantearos un tercer estilismo más invernal y, para qué engañarnos, que tape el abdomen a las que no podemos llevar top... todavía. 

;)


Nuestra mejor modelo fitness en acción.

Este de Castelli es perfecto. Técnico como pocos, "Castelli es el Ferrari de la bici", tal y como nos explica la triatleta española Elena Sanmartín. Pero, para quienes no pedimos tanto, además tenemos la suerte de contar con un maillot que transpira a las mil maravillas, se adapta al cuerpo sin problemas y tiene colores y diseños estupendos. Hemos elegido uno blanco y gris (con las letras en plata) y raya fucsia. 

La mayoría de estas marcas las podéis encontrar a muy buen precio en la página especializada de Wiggle

El siguiente estilismo nos permite comentaros algunas cosas importantes. Muchos aficionados a la bici indoor o outdoor utilizan guantes. No es mi caso porque con el sudor me resulta incómodo, pero siempre es una buena idea probarlo porque cada persona es un mundo. Lo que no puede faltar nunca es la botella de agua y os aconsejamos usar zapatillas con calas. Con ellas, la pedalada resulta más redonda. No es imprescindible, pero se nota un cambio importante. 

En cuanto al estilismo, Bea lleva de nuevo mallas 2XU, pero esta vez con badana, una ayuda para sobrellevar la incomodidad del sillín, especialmente en las primeras sesiones de spinning. El top es del gimnasio Virgin Active Las Rozas, cortesía de su coordinador Joao Rodrigues.



Los hombros al aire, una gran opción para que no nos moleste la manga.


Beatriz llegando a la línea de meta.


Gracias al extraordinario y profesional equipo de Virgin Active Las Rozas por facilitarnos la realización de este reportaje.




Fotografía: Yomasguapa
Modelo: Beatriz Sánchez-Ocaña
Texto y producción: Sandra Bulos




miércoles, 13 de febrero de 2013

El yin y el yang. Body combat vs craneosacral


¡¡Sandra Bulos al ataquerrr!!
Hace tiempo que le doy vueltas a la dualidad de Miraver y Sandra Bulos. 

Por un lado, tenemos a Miraver (imagen de abajo). Una mujer perfecta que no sólo es una ingeniero profesional como la copa de un pino (el que vale, vale, y el que no a letras, como diría el director de mi cole), sino que además eso no le impide ser una gran fotógrafa, cocinera, deportista, hiperquisquillosa y unas cuantas cosas más que no quiero poner aquí para que esto no parezca un anuncio de mamás ideales. Ella es el yang (la parte blanca del yin-yang) de este blog. Y está trastornada.

Miraver es reflexiva. Vamos, que piensa.




Por otro lado estoy yo (arriba). En paro (sí, todavía), juntaletras chapucilla, capaz de intentar dar gato por liebre con algún congelado en una cena con amigos, fotógrafa de automático y flash en cámara compacta y fiel al deporte sólo por temporadas. Yo soy el yin de este blog. Y para enredar más las cosas, géminis y fan de Mary Poppins.

Pero lo interesante del yin y del yang es que la parte negra tiene una parte blanca y viceversa. Es decir, que se complementan. Y, que quede claro: las dos estamos buenas, en esto no tenemos contrapuntos.
¿Cuál es la pequeña parte oscura que Miraver comparte conmigo?

Se llama body combat. Es una técnica de deporte que se imparte en muchos gimnasios en la que podemos practicar distintas disciplinas de lucha (como el boxeo) y de artes marciales (como el kárate o el muay thai). 

João Rodrigues, estudio manager del Virgin Active de Las Rozas. Atención a su patada voladora. Fotografías: Miraver



Pese a que no peleamos con nadie, ni siquiera contra un saco, nos ponemos guantes o cintas. Efectivamente, para no pegarle a nada, sólo al aire. Como diría Miraver, es igual que la nariz del payaso. Pues eso. 

Body combat es un ejercicio de cardio, fuerza muscular y ritmo que algunas de mis compañeras superan después de una hora de clase sin una gota de sudor y con la melena al viento. Ay hijas, cómo perdéis el tiempo. Yo salgo como un churretín, se me deshace la coleta y encima acabo con cara de loca. Es decir, lo hago BIEN, joder, que al gimnasio se viene a trabajar.

Este deporte desestresa de verdad. Sacas tu vena más poligonera (debería haber hecho una foto a Miraver en acción, fallo mío) y te deja como nuevo. Y ojito a los estilismos. No tiene nada que ver llevar unos pantalones de LesMills o unos Venum (como los de João en la foto de Miraver, o los míos en la ilustración de P8ladas) que ir con unas mallas del Decathlon. Allá tú.


¿Qué os parece João? En sus clases hay que darlo ¡¡TODO!!



















Qué coño, como mi marido no me lee, voy a confesar una motivación más: con profesores como João que te canta a pleno pulmón, y muy bien por cierto, faltar a una clase es un puto drama. Te da rabia. Un día, João se quitó la camiseta en uno de los tracks y me convertí en una especie de Mrs. Bean disfrazada de luchadora y paralizada. No reaccioné. Todo el mundo seguía moviéndose de izquierda a derecha menos yo.

Él es genial. E Iñaky, de Físico Majadahonda, también.


João en primer plano. ¿Me entendéis ahora o no?

Después de analizar la parte oscura del yin-yang, llegamos a la parte clara, por fin vemos la luz. Este es el lado que me ha enseñado Miraver y que yo he trasladado, con éxito por cierto, a parte de la familia Bulos.



Odio hacer yoga, me pongo nerviosa porque pienso que pierdo el tiempo. Hacer pilates me parece una chorrada, y así con unas cuantas cosas más que, en vez de destensar, me tensan. De ahí que me haya sorprendido gratamente conocer a través de Miraver la técnica craneosacral que aplica con maestría Leticia, experta en la materia y en acupuntura. La prueba: una vez que me atendió lancé un ronquido al viento. En serio.




Leticia en acción. Es la leche.
Una de las primeras cosas que hace esta mujer estupenda, capaz de detectar qué te pasa y de ayudarte a encontrarte muuuucho mejor, es ponerte las manos encima de la cabeza. No sé exactamente para qué lo hace, pero así empieza a ver por dónde tiene que trabajar para acabar con muchísimos tipos de dolencias y lesiones.

¿Qué trata? 


Ansiedad, lumbagos, ciáticas, hernias discales, insomnio, parálisis faciales, hernia de hiato, cólicos del lactante, otitis, depresiones, miedos...

¿Qué consigue? 

Relajar el Sistema Nervioso Central (SNC), logra un equilibrio entre órganos y vísceras y mejora el estado anímino del paciente al ayudar a restablecer su equilibrio energético.


La clave para entender qué hace Leticia es que ella trabaja las dolencias teniendo en cuenta el resto del cuerpo. Para un dolor de cabeza, en vez de atizarte un Ibuprofeno (del que me declaro fan, por cierto) investiga por qué te duele, qué causa ese dolor. Tiene en cuenta la parte emocional del paciente, su carga genética... ¡incluso cómo fue su parto!

El mío fue inducido, Leticia. ¿¿¿Qué coño quiere decir???




Fase dos de la consulta. Leticia empieza a arreglar 'desperfectos'. 

Si queréis poneros en contacto con ella, llamad al 649417722. Es altamente recomendable. Tanto como para que Sandra Bulos le escriba este post.


En realidad en su consulta hay que ir vestido, pero Sandra Bulos quería lucirse.
Mirad esa piel per-fec-ta. No tiene Photoshop, yo soy así.

Miraver y Sandra Bulos prometemos seguir indagando en nuestra dualidad. Entretanto, no dejéis de probar el body combat ni la técnica craneosacral+acupuntura.



Sígueme en Twitter: @sandra_bulos