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domingo, 21 de abril de 2013

Fiesta de Frutas

Las celebraciones de cumpleaños de mis hijos, duran más que las fiestas patronales de mi pueblo.

La culpa es mia, lo sé, pero no sé cómo pararlo...cada año me repito como un mantra...no vuelvo a multicelebrar el cumpleaños de Iñaki, no vuelvo a multicelebrar celebrar el ...y a la vuelta del año, zas...otra vez multicelebrando...la fiesta con la familia, la fiesta con los amigos de los padres, la fiesta con los amigos del niño, la fiesta con los compañeros de clase...
La última celebración del año pasado la hicimos en el campo (a modo de romería...ya que estamos de fiestas patronales), con todos los amigos de clase, sus padres, hermanos...la gran fiesta!!!

El tema que elegimos este año fue "frutas" (no es tan sofisticado como la fiesta de Mary Poppins de Bulos, pero también tiene su encanto). Los padres de los cumpleañeros nos repartimos las tareas de preparación. A mí me toco decoración y tartas...soy una suertuda!
Para la decoración, hice esta guirnalda (idea vista en .Oh Happy Day).

Y quedó así: 


Para la guirnalda de frutas, sólo hay que conseguir globos de distintos tamaños, cartulinas verdes para las hojas y pulmones prodigiosos.
Muy fácil y vistoso!!
Chula, eh!!

Para completar la decoración freak no me pude resistir a estas pajitas y pinchitos con frutas de papel de esas de cocktail o de heladería de paseo marítimo para alemanes...muy kitsch...me encantan.

La pizza brownie de frutas, la banda de frutas, las pajitas de frutas, las brochetas de frutas...

Además las clásicas brochetas de chuches o brochuchetas, con gominas frutiles (plátano, sandía, mora, fresa, uvas y manzana).

Y las tartas...banda de frutas para los adultos y pizzabrownie para los niños.

Y ahora, a poner en marcha la maquinaria para celebrar los cumples de este año...que ya no queda nada!

NOTA: si quieres las plantillas de las hojas para la guirnalda, envíame un mensaje con tu email y te envío las que hice yo para esta fiesta.

lunes, 17 de diciembre de 2012

DIY - Guirnalda luminosa Nespresso

No puedo con las montañas doradas de Ferrero Rocher que cada Navidad nos presenta la pastorcita de Lladró Paloma Cuevas...mucho mejor George Clooney (dónde va a parar!!!) discutiendo con Dios sobre su sabor favorito...voluto? ristreto?

Aquí mi homenaje a este gran hombre, una recopilación de cápsulas de Voluto y demás sabores imaginarios de Nespresso, colocados sobre una guirnalda de luces adornando mi árbol de Navidad.



Es un DIY, fácil, fácil, fácil (nivel dificultad: "collar-de-macarrones)...lo ví en el inspirador blog de Denise Meneghello, sólo necesitas cápsulas usadas de café Nespresso (yo he hecho una recogida masiva en el trabajo, familia, amigos...), un cuchillo de punta para abrir su tapa y sacar el café (esto es un poco una cochinada pero imprescindible), un punzón o palo de brocheta y una guirnalda de luces (de las de bastoncito...nada de bombillas en forma de estrella o de chupete, que esas no hay manera de meterlas por la capsulita).

Como todas mis manualidades, ésta también se puede hacer con los niños, les encanta clasificar por colores y taladrar con el punzón...así que los podéis tener entretenidos alguna tarde de vacaciones

Hay muchas ideas en la red para reutilizar las cápsulas de café Nespresso. Ya tengo en mente mi próximo proyecto...y tú, te animas?


miércoles, 28 de noviembre de 2012

Calendario de Adviento en 3,....2,....1!!!

y es que ya casi es día 1 y empieza la cuenta atrás para Navidad...



En casa, al contrario que los centros comerciales (que llevan ya un mes vendiendo polvorones entre espumillones) hasta el 6 de diciembre no nos ponemos en modo #Navidad (esto es herencia paterna). El único elemento que luce en casa es un calendario de adviento (recuerdo de Londres, Bulos) en forma de arbolito al que cada día se le añade un adornito.
Con eso consigo distraer a mis hijos que reclaman esos calendarios “industriales” con ventanitas rellenas de chocolatinas sobre la barriga de un Santa Claus bastante penosete.

Este año nos hemos animado a preparar nuestro propio calendario de adviento. Para inspirarnos, podemos encontrar mil ideas en la red, por ejemplo ésta, o ésta o ésta... 



Al final, optamos por una idea mixta, unos sobrecitos de papel craft, pinzas de madera pequeñitas y números de colores muy pop...el resto: washi tape, cortadores, cuerdecita y unos sellos recién sacados del taller de Ishtar Olivera.


Pasamos una entretenida tarde de domingo con un taller "de andar por casa" con mi amiga L (y sus maravillosas manos), sus churumbeles y los míos.

Si te animas a preparar algo parecido, vas a necesitar:

  • Sobres papel craft (los nuestros son de 7x12 cm)
  • Cuerta de pita o rústica (para hacer el tendedero)
  • Una plantilla de números a tu gusto (ésta es de Oh Happy Day)
  • Pinzas de madera tamaño "mini"
  • y para decorar, lo que tengas a mano, washi tape, rotuladores, papeles de colores, cuerda....imaginación al poder.

En cada sobrecito hemos escondido una sorpresa (un "vale por un..." o alguna chocolatina o algún sobre de cromos de la colección de turno).


Para la lista de sorpresas o premios aquí dejo unas ideas...
  • Ir al cine
  • Plan de "cine en casa"
  • Hornear galletas de Navidad
  • Decorar galletas de Navidad
  • Hacer una guirnalda de luces de Navidad (esto lo contaré más adelante...)
  • Invitar a un amigo a merendar
  • Ir a ver las luces de Navidad "a la capital" (todo un acontecimiento para los que vivimos en el extrarradio)
  • Hacer estrellas de hielo (de papel)
  • Decorar el árbol de Navidad o montar el Belén
  • Vale por una pandereta nueva (esto es bastante sacrificado, la verdad)
  • Escribir la carta a los Reyes Magos (esto conviene incluirlo en un sobre de número bajito).




Todavía estás a tiempo!! te animas??








jueves, 30 de agosto de 2012

Duérmete ya, joder


Sandra Bulos
Desde que tuve a mis hijas, mis noches se dividen en dos: aquellas en las que consigo que se duerman a la primera (pocas), y después casi todas las demás: las noches en las que toca pedir agua, pis, agua, pis, agua, pis... y escuchar frases como: "Mamá, quédate un ratito", "mamá, mata al ratonzito Pérez", "mamá, ke guapízima eztaz", "mamá ke quiero, no te vayaz", "mamá, hay un monztruo en mi habitazión, kengo miedo"... Además de llantos sin motivo y sin parar durante horas.
 
Obviamente, eso significa que el día en pareja es nulo, salvo que oír roncar a tu contrincante y después recibir un beso de buenos días cuente. 

Llegados a este punto, los padres competentes te cuentan con una sonrisa de oreja a oreja que si su niño duerme siempre a la primera, que si duerme del tirón, que si no se levanta hasta las once... No sé, pero a mí me generan desconfianza. No tengo claro si mienten en plan mi hijo mola más, o si son esa clase de personas que siempre te cuentan que todo va bien, aunque acaben de tener una bronca. No les creo.


La pesadilla de muchos: Duérmete, niño

Después están los que no paran de quejarse. Pobres. Seguramente tenéis razón, pero me gustaría pediros que no convirtáis vuestras ojeras en una competición de padres sufridores. Sois un poco pesados.


Como primer remedio al insomnio y a la guerra de nervios que supone no dormir en meses, un amigo me aconsejó el controvertido Duérmete, niño, de Eduard Estivill y Sylvia de Béjar. Sinceramente, aunque fue durísimo, me sirvió durante una época para dormir a mi hija mayor y para empezar a tener algún ratito del día para mí.

De Duérmete, niño sólo puedo decir dos cosas: ni mi hija se traumatizó, ni yo lo volví a aplicar con mi segunda hija. Por algo será. Creo que es para casos extremos y es cierto que es cruel, pero vivir años con mis hijas metidas en la cama tampoco me parece lo mejor para ellas ni para mí. Lo que sí me quedó claro de la experiencia es que no haré jamás proselitismo del libro. Hay quien te mira con horror, hay quien cree que sois de la misma secta, y hay quien al día siguiente de ponerlo en marcha te cuenta que acabó en urgencias con su bebé después de que éste se lanzara de la cuna de cabeza.

 

Sólo con leer el título, el libro me conquistó. Qué le vamos a hacer. Una, que es así de simple.
 
Por eso me quedo con un libro (sí, un best-seller, lo siento) en formato infantil -para padres- que en realidad es un poco frívolo, pero es un desahogo para esos días en los que te dan ganas de mandarlo todo a la mierda porque no paran de llorar y de dar el coñazo. Es ¡Duérmete ya, joder! (de Adam Mansbach, Reservoir Books, e ilustraciones de Ricardo Cortés), que obviamente no es muy políticamente correcto, y que os invito a juzgar con esta pequeña muestra:

"El viento susurra en los juncos, tesoro.
Hasta los ratoncillos han dejado de roer.
Llevamos aquí ya treinta y ocho minutos,
pero ¿qué te has creído? Que te duermas, joder".

Brillante.